Miguel Ángel Brambila para Grupo Universo Laboral
¿Qué desea cualquier empleado cuando ingresa a una empresa a laborar? ¿Ganar dinero, sentirse realizado profesionalmente, ser un gerente, director, socio, trabajar en un horario justo que le permita conseguir un balance con su vida familiar o todas las anteriores?
Si bien cada persona concibe el éxito de una manera muy personal podemos hablar de que en general las personas desean encontrar un equilibrio entre su profesión y su vida personal, al menos eso es lo que una gran mayoría expresa cuando se le pregunta cómo sería un trabajo ideal.
Cuando hablamos de las empresas más exitosas, vienen a la mente, en primera instancia aquellas que han conformado todo un imperio, que han obtenido grandes ganancias y que dominan los mercados en los que participan, pero, ¿estos son en realidad los mejores lugares para trabajar para cualquier persona?
Este tipo de lugares generalmente son muy codiciados y buscados por los egresados de la mayoría de las universidades y son el sueño dorado de muchas personas. Pero ¿realmente las grandes empresas son el mejor lugar para trabajar para todos y cada uno de quienes buscan un empleo para permanecer por siempre? Definitivamente no. Esto es debido a que también existen empresas que, sin ser grandes monstruos corporativos, también son excelentes opciones.
Para empezar, hay que valorar el clima laboral logrado por las políticas y normatividad de la empresa, ya que, al final, esto provocará y tendrá un peso específico para desear permanecer por mucho tiempo en ese lugar o por el contrario, desertar lo más pronto posible.
Visto desde esta perspectiva, es primordial que las empresas ofrezcan excelentes condiciones de trabajo, salarios competitivos y buenas compensaciones para atraer a los mejores talentos y conseguir de esa manera ser competitivos y modificar las pautas del mercado. Consiguiendo estos objetivos logran simultáneamente mantener en alto la productividad, el ánimo y disminuyen los riesgos de convertirse en una empresa más del montón.
Desde el punto de vista de un empleado, es seguro que una gran mayoría desee laborar en un corporativo en el que le paguen un salario muy elevado, todas las prestaciones del mundo y con el mejor horario posible.
Pero las ideas anteriores se modifican conforme llega la experiencia. Con el paso del tiempo, los empleados se van dando cuenta que la mejor empresa para trabajar no es necesariamente la más grande, ni la más poderosa, sino aquella que ofrece las mejores condiciones de vida, la que permite un balance para conseguir de una manera menos complicada la felicidad.
Ya apuntaban muchos estudiosos que el salario no es lo que determina la felicidad ni la estancia de una persona en una empresa. Agregan algunos, además, que ninguna persona que se dice satisfecha en su trabajo acepta que el dinero que gana sea suficiente.
Entonces, ¿qué es lo que determina que una empresa sea un buen lugar para ingresar y permanecer en ella? Una parte importante, sin lugar a dudas, es el crecimiento profesional que puedas alcanzar.
“Para poder determinar en que empresa puedes hacer carrera, primero debes asegurarte que tus valores personales coinciden con los valores de la compañía, ya que si son distintos, no durarás más que un par de años. En cambio, si coinciden, podrás crecer. Luego, identifica el área a la cual perteneces, es decir, que las actividades que realizarás las hagas con agrado. El siguiente paso es conocer los objetivos a mediano y a largo plazo, tanto de la organización, como del área de trabajo en la cual te encuentras”, dijo a Universo Laboral Gerardo García Rojas, Senior Associate de Mercer.
Por su parte, Milagros Bisogño, Coordinadora de reclutamiento y selección de SC Johnson nos dijo que lo que más importante es “estabilidad, planes de carrera, planes de retiro, contar con un excelente ambiente de trabajo, programas de capacitación y desarrollo que coadyuven a lograr un alto nivel de desempeño y eficiencia en cada posición, compensando con sueldos y beneficios competitivos, retención de empleados al cubrir sus expectativas personales y profesionales, es decir, un balance entre la vida personal y el trabajo. Debes de tomar en cuenta la historia de la compañía, si es fuerte y líder en el mercado, el desarrollo de la gente que trabaja en ella, los planes de balance de vida y trabajo, el porcentaje de rotación de personal y la antigüedad de los empleados”.
(Continuará…)
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